
Ceguera
Mi carita en sus manos, un beso en la frente y sus dedos reseguían mis cejas, mis ojos, los pómulos. la barbilla y el óvalo de mi cara, y dibujaban mis labios.
Luego sus manos acariciaban mi pelo. Y yo contenía la respiración mientras mi padre decía: saca el aire, es pensamiento. Mis ojos húmedos deseaban su mirada ciega, en mis pequeños dedos.
Sus dedos sobre mi rostro y su voz que me decía: hoy eres distinta de ayer, tienes una letra en tu mejilla..., vas a ver! con ella, maravillarás a todos.
Mi mano buscaba la M de “Maravillas” y corría hacia el espejo y oía a mi padre decir: el tacto de lo que no escrito, sólo se ve con los ojos cerrados.
Cerré los ojos y miré.
-¡Ven! siéntate a mi lado quiero mirarte. Sus yemas acariciaban las hendiduras de mi sonrisa...
-¿Sonríes? ¿y tus pensamientos de qué color son?, son azules?-
-Sí, són azules como el mar, le dije.
-Mmmm, los veo resbaladizos como un pez, no se deja coger-
Yo deseaba mi mirada en mis pequeños dedos, deseaba su mirada en mis ojos..
Chaude 29/1/2003
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