<<INSTANTS  
 
   
   
 
 

Cerré la cámara. Mi mirada retenía el color rosado de su cuerpo.. y mi impulso era tacto, tacto de mente

Destiempos en el instante.

Al final del corredor, la habitación de los espejos. Mi rostro en ellos, sabiéndome sin reflejo, cuando el placer tiende al balanceo y se agarra a ritmos de silencios, a la mirada intensa de mi pantalla.

Mi cuerpo desnudo, palidez de rosados, y mañana, reflejos de chillidos de mi éxtasis

Chaude, hoy

   
   
 
   
   
 
 

Historia de una postal 

Desde muy pequeños mi madre nos educó (a mis 5 hermanos y a mí) para saber escribir i recibir postales, cartas, mensajes, en definitiva nos educó para comunicarnos. Todos mis hermanos tienen postales de este tipo, de felicitación, de aniversarios, de viajes, de vacaciones.... también de contar historias, sucesos, añoranzas, etc.

Estas postales fue la primera, yo tenía un año de vida, pasaba en 1953. Mi hermano mayor tenía 6, los dos pequeños aun no habían nacido. Mi madre la escribió pero ellos la firmaron. Cuando supimos escribir, nos toco escribir y aun me veo escribiendo una postal a mis hermanos pequeños, desde Blanes, contándoles que yo me divertía mucho más que ellos pues estaba en la playa y jugaba en la arena a un juego con cuchillos....però también les decía que los añoraba por las noches.

No sé de dónde las sacaría mi madre estas postales. Una es alemana y la otra americana; pero lo que sí sé, es que eran un reflejo de lo que se esperaba de mí… y que mis hermanos, muy facilmente prefiguraron: una niñita rubia y de ojos azules, alegre y buena, la hermanita perfecta. Ellos también eran rubios, guapos y alegres, aunque eran tremendos... pero a lo que iba, mis hermanos no dudaron en absoluto que crecería y sería un ser angelical. Pero cuando crecí tuvieron de aceptar que era oscura, con ojos marrones y rasgados. Para ellos era una china, tremenda y autista, aunque sin miedos y llantos, me reía todo el día.

Cuando se enfadaban conmigo, su insulto típico y final era la tonadilla de "china-china", pero a mí me gustaba, pues me sabían y me sabía diferente, pero lo cierto es que esta primera identidad me llevó a mi primera de mis dudas en esta vida: ¿... y si no soy china?